다 아는거지만 지키기 힘든 ㅋㅋ 좋은 정보 감사합니다
Sin embargo, el consumo frecuente puede aumentar el riesgo de hígado graso, niveles altos de azúcar en la sangre, depresión y enfermedades cardíacas, y el alto contenido calórico puede incluso provocar un aumento de peso sin que te des cuenta. Con la llegada del verano, si has decidido hacer dieta, prueba los siguientes métodos. Health, un medio estadounidense especializado en salud, presenta cinco hábitos que te ayudarán a eliminar la comida chatarra.
Cocinar en casa aunque sea una molestia
Cocinar en casa es una excelente manera de reducir la comida chatarra. Cuando estamos ocupados, solemos recurrir a comidas abundantes como hamburguesas, donas y comida rápida. Sin embargo, desarrollar el hábito de cocinar en casa puede ayudar a reducir la dependencia de la comida instantánea.
Estudios previos han demostrado que quienes cocinan con frecuencia consumen más frutas y verduras y menos comida rápida que quienes comen fuera con frecuencia. Incluso presentan tasas de obesidad más bajas y tienden a gastar menos dinero en comida.
Aportando nutrientes a tu cuerpo según tus comidas
Restringir excesivamente las calorías mediante dietas o saltarse el desayuno por pereza puede hacerte más susceptible a la tentación de la comida chatarra. Saltarse comidas y privar al cuerpo de ciertos alimentos puede provocar una ingesta insuficiente de calorías, lo que a su vez puede provocar antojos de snacks.
Las investigaciones también demuestran que saltarse comidas, como el desayuno, puede provocar antojos de alimentos ricos en carbohidratos por la noche. Si bien las necesidades calóricas y los horarios de las comidas varían según la persona, comer comidas regulares y nutritivas generalmente puede ayudar a reducir los antojos de comida chatarra.
Duerme lo suficiente
El sueño, esencial para la salud, también afecta nuestros hábitos alimenticios. Cuando no dormimos lo suficiente, somos más propensos a elegir alimentos poco saludables. Estudios han demostrado que la falta de sueño conduce a una mayor ingesta calórica y a una tendencia a ansiar alimentos ricos en carbohidratos y grasas, como snacks y comida chatarra.
Otro estudio reveló que una disminución del 33 % en la hora de acostarse se asociaba con un aumento del hambre y los antojos de comida en comparación con quienes dormían normalmente, lo que resalta la importancia de dormir lo suficiente. La Fundación Nacional del Sueño recomienda actualmente que los adultos duerman de siete a nueve horas por noche.
La gestión del estrés también es esencial
El estrés puede tener un impacto significativo en tu salud física y mental, e incluso afectar tus elecciones alimentarias. Si bien es imposible evitarlo por completo, gestionarlo eficazmente puede ayudar a reducir el consumo de comida chatarra. Esto se debe a que el estrés está vinculado a hormonas como el cortisol, que regulan los hábitos alimenticios y la elección de alimentos.
Curiosamente, mientras que el estrés a corto plazo suprime el apetito, se ha demostrado que el estrés crónico aumenta los antojos y el consumo de alimentos como la comida chatarra. Un estudio con 1270 personas reveló que los participantes con niveles más altos de estrés consumían más alimentos ultraprocesados.
Las personas con altos niveles de estrés consumieron casi el doble de alimentos ultraprocesados que el grupo de control. Reflexionan regularmente sobre sus métodos para aliviar el estrés e intentan constantemente controlar sus mentes mediante la meditación, el ejercicio, la terapia y pasar más tiempo al aire libre.
Vaya al mercado regularmente y abastézcase de alimentos.
Abastecer tu cocina con ingredientes nutritivos también puede ayudarte a comer menos comida chatarra. Un estudio reveló que las personas que visitaban el supermercado con más frecuencia consumían menos alimentos ultraprocesados que quienes no lo hacían. Además, tendían a tener una dieta nutricionalmente más saludable.
Si no sabes qué alimentos comprar al hacer la compra, te recomiendo crear una lista semanal. Hacer una lista no solo te ayuda a evitar compras impulsivas como la comida chatarra, sino que también puede contribuir a una dieta más saludable en general.
Los productos recomendados incluyen una variedad de alimentos nutritivos, como frutas y verduras frescas y congeladas, frutos secos y semillas, legumbres enlatadas y secas, aves, pescado y opciones proteicas como el tofu. Además, tener en cuenta las fechas de caducidad al comprar puede ayudar a fomentar hábitos alimenticios planificados.