Tras la reciente colocación de implantes dentales, he experimentado molestias persistentes debido a que siento que la mordida entre mis dientes superiores e inferiores está un poco alta. Me incomodaba que ciertas zonas se tocaran primero al comer, así que acudí a una clínica dental para una consulta. Me sentí tranquila porque revisaron mi mordida minuciosamente e identificaron con precisión las zonas que hacían contacto primero mediante una lista de verificación.
El tratamiento consistió en ajustar con precisión la oclusión de la prótesis sobre implante. Recortaron ligeramente las partes que tocaban demasiado alto mientras yo mordía varias veces, y la ajustaron meticulosamente hasta que encajó de forma natural. Me sentí tranquilo porque revisaban constantemente que no sintiera ninguna molestia, y después del tratamiento, la sensación de que mis dientes se inclinaban hacia un lado desapareció y pude masticar de forma uniforme.