Estaba muy estresada porque me salían erupciones en la piel con cada cambio de estación, pero por recomendación de una amiga, visité la Clínica Yangjae UNMI. Para empezar, mi piel ha mejorado muchísimo; me pregunto por qué no vine antes.
Lo mejor fue la minuciosa consulta con el director. Tengo la piel sensible, así que dudaba sobre los procedimientos irritantes, pero identificaron con precisión el tratamiento que necesitaba para mi caso y me lo recomendaron. Sentí que fueron honestos y no me aplicaron tratamientos innecesarios. Además, realizaron la extracción con mucho cuidado, por lo que la inflamación no empeoró y remitió rápidamente.
Gracias a los cuidados relajantes y atentos de las esteticistas tras el procedimiento, el enrojecimiento disminuyó rápidamente y, al cabo de unos días, noto que mi piel se vuelve más firme. Es increíble lo suave que queda mi piel al lavarme la cara, sin que se me pegue nada a las yemas de los dedos.