Mi hijo, que estaba perfectamente bien, empezó a tener dificultad para tragar y fiebre, así que lo llevé al hospital temprano por la mañana. Al examinarlo, efectivamente, tenía la garganta roja e inflamada, lo que confirmó que tenía amigdalitis. Es desgarrador ver a un niño enfermo, sin poder comer y con mucho sueño. Sin embargo, el médico le examinó la garganta con detenimiento y me explicó con mucha amabilidad que, por el momento, debía centrarme en darle alimentos blandos que le resultaran fáciles de comer. Después de llevarlo al médico y darle la medicina recetada, afortunadamente la fiebre le bajó un poco a partir de la tarde, y parece que se está recuperando poco a poco, ya que empieza a charlar. Estaba preocupada porque la amigdalitis duele durante unos días después de contraerla, pero me alegro de haberlo llevado al hospital a tiempo para un chequeo. Aunque la sala de espera del hospital estaba bastante concurrida, las enfermeras me atendieron muy amablemente, así que me sentí a gusto y tuve una buena consulta. Espero que la inflamación de mi garganta baje pronto para poder volver a comer con normalidad.
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comentario 2
김민정
아이 편도염 치료군요
완쾌 바랍니다
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말해뭐해
아이가 침 삼키기도 힘들어하면 지켜보는 부모님 마음이 더 아픈데, 오후부터 컨디션이 돌아왔다니 정말 다행이에요! 세심한 원장님 덕분에 예전처럼 조잘조잘 이야기하는 모습 금방 보겠어요.