Las arrugas del cuello se deben en gran medida a los hábitos de vida y al envejecimiento congénito.
Hábitos de vida: me refiero a los casos en los que se forman arrugas debido al hábito de dormir de lado con una almohada alta o al uso continuo del teléfono inteligente.
Congénito: Se trata de un caso en el que se produce fibrosis entre la fascia y la capa de la piel, lo que da lugar a arrugas.
Envejecimiento: Este es un caso en el que las arrugas se vuelven más pronunciadas y se aceleran debido a la flacidez de la piel causada por el envejecimiento.