Visité la Clínica Pediátrica y de Adolescentes Ulsan Yeonhap porque mi hijo de 20 meses tenía mocos. El médico nos examinó minuciosamente y manejó las consultas y los tratamientos de manera que minimizó la ansiedad de mi hijo, lo que hizo que nuestras visitas a la clínica fueran muy cómodas. El estacionamiento es muy amplio y mi hijo tolera muy bien la medicación, así que suelo ir con frecuencia cuando necesita un resfriado. El médico también se asegura de que mi hijo no se asuste al recibir las inyecciones, y las enfermeras de recepción son muy amables, lo cual es otra razón por la que vamos con frecuencia. Como atienden tanto a adultos como a niños, es genial que podamos ahorrar tiempo y distancia al acudir ambos cuando estamos enfermos. Recomiendo ampliamente esta clínica.