Mi sobrino nacerá pronto, así que le puse la vacuna contra la tos ferina para prevenir posibles infecciones. Como los recién nacidos tienen un sistema inmunitario débil, mi familia recomendó vacunarse pronto. Fui precavida y reservé tiempo para ir, preocupada por arrepentirme de haberlo pospuesto. Antes de la vacunación, me hicieron una breve entrevista médica y me explicaron la necesidad de la vacuna contra la tos ferina y los posibles efectos secundarios. La inyección fue rápida y no dolió mucho, solo un poquito. Después me dolió un poco el brazo, pero no fue tan fuerte como para interferir con mi vida diaria. Lo consideré una preparación para conocer a mi sobrino de forma segura, así que no me dolió. Me pareció importante como una pequeña precaución para mi familia. Si conoces a alguien que esté embarazada o tenga un recién nacido, ¡vacunarse con antelación es una buena idea!