Me fracturé un dedo del pie hace 10 años y, aunque últimamente he estado caminando con normalidad, sentía dolor, así que fui a la clínica. Me preocupaba no poder conseguir cita, así que llamé al hospital y me dijeron que fuera de inmediato, y así lo hice. Recibí tratamiento de acupuntura y también me dieron muy buenos resultados con la terapia infrarroja. El director me explicó que necesito recibir el tratamiento con regularidad para que sea efectivo. El personal fue muy amable y sonriente, y aunque estaba nerviosa durante la acupuntura, la administraron correctamente sin causarme ningún dolor. Cuando terminé el tratamiento y me fui, ya era hora de que la clínica cerrara. Las luces del letrero ya estaban apagadas, pero les agradecí mucho que me atendieran tan bien a pesar de que ya casi era la hora de cierre.