Este es un lugar que visito con frecuencia cuando mi hijo está enfermo, y estoy muy agradecida. Es de gran ayuda cuando no puedo ir entre semana, ya que siempre está abierto los días festivos y permanece abierto hasta tarde. La espera es bastante larga en días festivos, pero como no hay muchas clínicas abiertas los fines de semana o festivos, sigue siendo de gran ayuda. Está un poco lejos de mi casa, pero comparado con otros lugares, el personal aquí es más amable y cuida a mi hijo con mucho esmero. Le recetan la medicación adecuada, por lo que mi hijo suele mejorar significativamente en uno o dos días. El interior es un poco estrecho, así que normalmente espero en el pasillo o en el coche hasta que llega la hora de la cita, y luego subo.