Dejé de preocuparme por los callos en la clínica Liberi de Hwaseong Dongtan y me siento tranquila.

Sufrí mucho durante mucho tiempo por un callo incrustado en la planta del pie, que me causaba un dolor punzante cada vez que caminaba. Lo fui posponiendo, pero finalmente fui a la Clínica Liberi, cerca de mi casa. Para empezar, debería haber ido antes.
En primer lugar, el director examinó mi pie y evaluó con gran detalle la profundidad y la ubicación del callo. En lugar de simplemente cortarlo, me explicó con calma por qué se había formado y cómo tratarlo para evitar que volviera a aparecer, lo cual me dio confianza. Sentí que se esforzaba por minimizar el dolor durante el tratamiento, así que, aunque suelo asustarme con facilidad, pude completar la sesión sin problemas.
La zona tratada ya está completamente curada, así que no siento ningún dolor al caminar. Las instalaciones del hospital eran agradables y me gustó que la espera no fuera tan larga como esperaba. Los callos tienden a empeorar si uno se los trata por su cuenta, así que me siento muy aliviada de haber recibido tratamiento en un centro profesional.
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