Me preocupaba un grano grande y pustuloso en la barbilla, así que me pusieron una inyección antiinflamatoria. Me dolió un poco, pero fue soportable, y el procedimiento fue muy rápido. No noté mucha mejoría el día de la inyección, pero al día siguiente la hinchazón y el dolor disminuyeron notablemente. Después de dos o tres días, la inflamación bajó considerablemente y el enrojecimiento desapareció, así que pude cubrirlo con maquillaje.
Inicialmente reservé tres inyecciones, pero el director examinó mi piel con más detalle para asegurarse de que la inflamación se hubiera extendido. Me aplicaron inyecciones en algunas zonas adicionales con mucho cuidado; no sentí que me presionaran demasiado, sino que se centraron únicamente en las áreas necesarias, lo que me inspiró mucha confianza. Gracias a esto, mi piel mejoró más rápido en una sola sesión, y sentí que no solo se eliminó la inflamación principal, sino también las pequeñas imperfecciones que empezaban a aparecer cerca. Esta atención tan minuciosa me dejó aún más satisfecha, y pienso volver.