Desde hace algún tiempo, se ha convertido en una rutina diaria ir al hospital al que siempre voy, obtener una receta de medicamentos para tomar a intervalos regulares e ir a la farmacia a la que siempre voy para comprar los medicamentos para tomar durante un período de tiempo determinado.
Ayer, se me estaban acabando los medicamentos para la presión arterial, la hiperlipidemia y la diabetes que estaba tomando, así que fui a la Clínica de Medicina Interna Jeong Jun-geun y me hicieron un procedimiento sencillo, como medirme la presión arterial. Tras una breve entrevista con el médico, me recetaron tres medicamentos, incluyendo el que estaba tomando para la presión arterial.
Mientras compraba medicamentos en la farmacia del primer piso de aquel edificio, sonreí amargamente al pensar que quizá fuera suficiente comida para dos meses.