Últimamente me he sentido tan cansado que fui a la clínica de medicina interna para que me pusieran una vía. Desde la mañana, sentía que pesaba muchísimo, no podía concentrarme y tenía dolor de cabeza, así que fui al médico. Me puso una vía con vitaminas y suplementos nutricionales, y me dolió un poco cuando me la inyectó. Me acosté y me desmayé durante unos 40-50 minutos mientras me la inyectaba, luego cerré los ojos y descansé. Luego me dormí. Cuando me desperté después de la inyección, no sentí el cuerpo repentinamente más ligero, sino más bien como si me hubiera quitado un poco de peso. Por la tarde, mi estado de ánimo era mucho menos lento, y al llegar a casa, no me acosté enseguida, sino que hice algunas tareas domésticas. Los resultados no fueron espectaculares, pero ayudaron de vez en cuando cuando la fatiga se acumulaba. Sin embargo, creo que es mejor ponerse una vía solo cuando uno está muy cansado, en lugar de ponérsela con frecuencia.