Visité al oftalmólogo porque tenía los ojos secos. La ubicación es conveniente, ya que está cerca de una estación de metro. Me gustó mucho la amabilidad del doctor. La clínica se veía mucho más limpia, quizás debido a las renovaciones. Las enfermeras también fueron muy amables. Me revisaron la presión ocular y recibí tratamiento. Pregunté sobre algunas preocupaciones y agradezco que el doctor me explicara todo con tanta amabilidad y me asegurara que era normal. Me recetaron lágrimas artificiales y me dieron un suministro para seis meses. Las uso siempre que siento los ojos secos y me ayudan mucho. Es genial tener un oftalmólogo tan amable cerca para poder acudir en caso de emergencia. Claro que sería ideal no tener que ir nunca al hospital, pero la visita fue muy agradable. Gracias.