Recientemente visité el hospital y, en general, fue una experiencia satisfactoria. En primer lugar, el personal de recepción fue tranquilo y amable, lo que facilitó todo, desde el registro hasta la orientación sobre el tratamiento. Y en lugar de ser autoritario, el director me trató con amabilidad y minuciosidad, como si fuera un amigo cercano que me daba consejos, por lo que pude preguntarle sin preocupaciones las preguntas que siempre me habían intrigado. El espacio interior también estaba limpio y ordenado, y bien mantenido, por lo que me sentí cómodo durante toda mi estadía. Sin embargo, tenía dudas sobre el tratamiento excesivo y estaba confundido porque al producto que recibí como producto de un evento de revisión solo le quedaban 3 meses de vida útil.