Me dolían muchísimo las amígdalas y tenía la nariz constantemente tapada. No podía expulsarla ni siquiera al vaciarla, y se me quedaba atascada en la garganta, lo que me dificultaba mucho. Al dormir, no podía respirar profundamente por la nariz y tenía que respirar por la boca, lo que me causaba una sequedad bucal severa. El médico dijo que tenía una secreción pegajosa que me bajaba por la garganta y que tenía un poco de sinusitis, así que tuve que tomar antibióticos. Me recetaron un medicamento para cuatro días y un inhalador nasal externo. Espero poder tomar la medicación y dormir bien esta noche. El médico era joven, me lo explicó todo con detalle y fue muy amable. El hospital estaba limpio, lo cual fue muy satisfactorio. Las enfermeras también fueron amables. Espero que su negocio prospere.