Fui a la clínica porque empecé a sangrar unos días después de que terminara mi regla. Como mi ciclo era regular y no había tenido ningún sangrado irregular, no le di mucha importancia, pero me recomendaron una ecografía, un análisis hormonal y de vitamina D, y me diagnosticaron síndrome de ovario poliquístico y adenomiosis. Fue tranquilizador poder examinar la afección junto con la ecografía. Tenía miedo de tener que operarme, pero afortunadamente, lograron mantener mis niveles con inyecciones y suplementos, y pude hacerme ecografías cada seis meses. Sentí que no me estaban tratando en exceso. Siempre fueron amables y minuciosos al evaluar mis síntomas y mi ciclo menstrual. También me explicaron todo detalladamente durante mis consultas y respondieron a todas mis preguntas, lo que me tranquilizó. Suelo quedarme en un hospital convencional si es bueno, pero esta es la única clínica de ginecología a la que voy en Sillim.