Estaba preocupada porque mi corona de zirconio se cayó repentinamente, pero recibí un tratamiento realmente satisfactorio. En primer lugar, confié en el dentista porque me explicó mi estado dental actual con precisión y sin exageraciones. También agradecí que no recomendara tratamientos innecesarios. Solo realizó los procedimientos esenciales sin sobretratar, lo que me hizo sentir cómoda. Además, me guió con calma durante todo el proceso del tratamiento, lo que me tranquilizó.
El proceso de adhesión fue meticuloso y, posteriormente, revisaron mi mordida repetidamente para garantizar que no sintiera ninguna molestia. Pude apreciar su meticulosa atención al detalle, incluso la más mínima molestia. Además, revisaron constantemente si sentía dolor o molestia durante todo el tratamiento, garantizando una experiencia cómoda y placentera.
El ambiente tranquilo del hospital y la amabilidad del personal me dejaron una impresión general positiva. A pesar de que mi visita fue un poco apresurada, la espera no fue larga y quedé satisfecha tanto con las explicaciones como con el trato. Me siento segura de volver a este hospital para futuras necesidades de atención dental.