He estado recibiendo tratamientos de depilación de barba y actualmente voy por mi séptima sesión. Las primeras sesiones no parecieron marcar una gran diferencia, pero con el tiempo, el crecimiento de mi barba disminuyó considerablemente y la cantidad de vello que afeité también disminuyó significativamente. Antes tenía que afeitarme a diario, pero ahora no siento ninguna molestia ni siquiera después de unos días, lo cual es genial. Recibí una consulta exhaustiva antes del tratamiento y ajustaron la intensidad según el estado de mi piel, así que me sentí cómoda. El dolor fue solo un ligero hormigueo, que fue mejor de lo que esperaba. El enrojecimiento desapareció rápidamente después del tratamiento, así que no tuve ningún problema en mi vida diaria. La clínica está limpia y tanto el personal como los terapeutas son amables, así que, en general, estoy satisfecha con el tratamiento. Planeo seguir con las sesiones restantes.