Tenía un dolor intenso en la muñeca y usaba una muñequera. Estaba bien cuando la usaba, pero me dolía al quitármela, así que decidí ir a verla. Fue agradable poder recibir tratamiento después del trabajo, y había aparcamiento en la calle, así que podía conducir. El médico dijo que podría tener un problema óseo, así que me hice una radiografía y, por suerte, no tenía ningún problema. Como no tenía ningún problema, no me recetó ningún medicamento, pero fue amable y me dio explicaciones detalladas. La enfermera, a pesar de lo tarde que estaba, no mostró signos de fatiga y fue muy amable, lo que me hizo sentir bien. Por eso pude terminar el día con una sonrisa. Gracias.