Me extrajeron dos muelas del juicio y me empastaron dos caries a la vez, y todo salió mucho mejor de lo esperado. Estaba bastante nervioso antes de la intervención, pero la anestesia fue meticulosa y el dentista revisó mi estado con frecuencia, así que no sentí mucho dolor. También me explicaron detalladamente las precauciones y cuidados posteriores a la extracción, así que seguí sus instrucciones al pie de la letra al llegar a casa. Tenía un poco de hambre el día de la intervención, pero no experimenté inflamación ni dolor intenso, que me preocupaban. Solo sentí un ligero hormigueo. Creo que esta incomodidad es normal, ya que me cortaron las encías y me extrajeron los dientes. En general, quedé muy satisfecho con el tratamiento y volveré a hacerme el raspado dental aquí.