Mi esposo sufrió de indigestión y dificultades respiratorias hace varios años, así que fuimos a varios hospitales, pero no se curó. Sin embargo, gracias a la amabilidad del director Jang Seung-ho y a su diagnóstico detallado, seguimos visitando Gimje, aunque vivimos en otra ciudad. Cada vez que lo visitamos, el director nos recibe con una sonrisa y escucha atentamente la historia de mi esposo. Lo he acompañado varias veces para hacerle preguntas, y nunca se muestra molesto y lo explica todo con detalle. El director siempre nos hace sentir cómodos, así que, aunque puede haber un poco de espera, la sala de espera es espaciosa y cómoda. También hay un estacionamiento detrás del edificio, así que no hay que preocuparse por traer coche.