La semana pasada me pusieron una inyección en un nervio porque me dolían las nalgas, y hoy, una semana después, volví a visitar la clínica Haein, que está cerca.
Tras recibir la inyección, el médico me preguntó con amabilidad y detalle sobre mi estado y me examinó. Como especialista en dolor, había estado lidiando con dolor constante, pero la explicación detallada me tranquilizó y me hizo sentir que estaba mejorando. Todo el personal fue amable y atento, lo cual fue excelente. Con la esperanza de que mi dolor desaparezca, la visita del médico y del personal me ha motivado a seguir adelante con mi tratamiento. Sin duda, recomendaré este lugar a mis amigos y conocidos. Espero que esta clínica siga funcionando con regularidad durante mucho tiempo.