Visité el hospital debido a un dolor de espalda persistente y, tras una radiografía, me diagnosticaron una hernia discal. Actualmente estoy recibiendo dos tratamientos de inyecciones, varias sesiones de fisioterapia y terapia manual. Hace dos años recibí tratamiento para la espalda durante varios meses, pero como este hospital es diferente, siento que el proceso de tratamiento es bastante distinto. Gracias a las revisiones exhaustivas, entiendo lo que hay que hacer y el ánimo que me dan para mantenerme fuerte y dar lo mejor de mí, ya que el tratamiento es prolongado, sigo acudiendo con confianza. Todo el personal del hospital es amable; con paciencia me aclararon las dudas o las partes que no entendía, lo que me permitió preguntar incluso las cosas más sencillas con comodidad. Las instalaciones del hospital son amplias y limpias, y el aparcamiento es cómodo, con aparcamiento en la torre o justo enfrente del hospital, lo que facilita aparcar y recibir tratamiento.