El director y las enfermeras fueron increíblemente amables, y la consulta fue muy completa, así que pude recibir el tratamiento cómodamente a pesar de ser mi primera visita. Durante toda la sesión me preguntaron si tenía alguna duda, lo que me hizo sentir muy atenta a mis necesidades. Lo que más me gustó fue que no hubo ninguna presión para venderme nada. No intentaron recomendarme otros procedimientos ni explicarme las cosas de forma que me resultara agobiante; en cambio, me permitieron seguir solo con los tratamientos que yo misma había solicitado, lo que me tranquilizó mucho. Los precios también eran razonables y asequibles, lo que me dejó aún más satisfecha. En general, disfruté recibiendo el tratamiento en un ambiente agradable y relajado, y siento que es un lugar al que me gustaría volver.