Llevo mucho tiempo visitando este hospital. El director y todas las enfermeras son amables y con amplia experiencia. Siempre me brindan una excelente orientación y una atención minuciosa durante las vacunas y los chequeos, así que siempre estoy satisfecha. Suelo tener aftas bucales, dolor de garganta y rinitis, así que acudo aquí. Toman bien los medicamentos recetados y, al administrar las inyecciones, me hablan para asegurarse de que esté relajada y sin dolor. El personal también es amable y sin presiones. Si bien otros hospitales suelen intentar acelerar las inyecciones y las pruebas, el ambiente puede ser un poco agobiante. La Clínica Pediátrica y de Adolescentes Boram está completamente libre de esa presión. Crean un ambiente cómodo. Agradezco su consideración y espero seguir yendo allí hasta que sea mayor. Recomiendo ampliamente este hospital.