Llevo varios años yendo a este hospital. Voy una o dos veces al mes para controlar mi salud y me recetaron mi medicamento para el colesterol porque se me estaba acabando. Siempre está lleno temprano por la mañana, así que fui hoy sobre las 11:40. Pude esperar un rato y que me revisaran enseguida, lo cual fue un placer. Las enfermeras siempre son muy amables y serviciales, y el director Park Guk-bin siempre es minucioso en sus explicaciones. Incluso revisó mi estado, que fue un poco incómodo en mi última visita, así que confío en él. El hospital es cómodo y siempre está limpio, y la sala de espera es espaciosa y agradable. El aparcamiento también es amplio, lo que facilita aparcar. También hay una farmacia en el mismo edificio, lo que facilita el desplazamiento.