Acudí al departamento de urología a altas horas de la noche para recibir terapia de ondas de choque extracorpóreas (TOCE) para cálculos urinarios. La hora debió ser agotadora para el personal médico, pero agradecí profundamente sus explicaciones tranquilas y amables, desde la consulta inicial hasta las instrucciones previas y posteriores al procedimiento. Aprecié especialmente que el personal respondiera a mis numerosas preguntas sobre el dolor y la posibilidad de recurrencia sin mostrar ninguna molestia, y su meticulosa atención a mis inquietudes demostró su genuina preocupación por los pacientes. El procedimiento en sí fue rápido y confiable, lo cual me tranquilizó. Posteriormente, me brindaron orientación detallada sobre el manejo del dolor y cambios en el estilo de vida, lo cual también fue muy útil. Su dedicación a los pacientes, incluso a altas horas de la noche, me infundió confianza, y gracias a ellos, pude recibir el tratamiento con tranquilidad. Gracias.