Estaba preocupada por la repentina recaída de mi piel, así que fui, pero en general quedé satisfecha. Desde el momento en que me registré, el personal fue muy tranquilo y atento, lo que me ayudó a relajarme un poco. Durante el tratamiento, me explicaron todo, desde la causa de mi afección cutánea hasta los métodos de tratamiento, de forma fácil de entender. Tenía un miedo innecesario, pero no me asustaron demasiado. Me dieron consejos realistas sobre cómo manejar mi afección, lo que me dio confianza. Los tratamientos también fueron suaves, así que me sentí cómoda, y después, mi piel se sintió mucho más calmada, lo cual fue un alivio. ¡Sin duda volvería si alguna vez tuviera algún problema de piel! Los recomiendo encarecidamente.