Tuve que llegar al hotel con prisa tras caerme por las escaleras durante el viaje y romperme la pierna. Enseguida me prepararon una silla de ruedas y fueron muy atentos, algo que agradecí muchísimo. Estaba bastante nervioso por moverme, pero el personal me tranquilizó. Los médicos y enfermeras fueron increíblemente amables y serviciales. Incluso me explicaron detalladamente mi condición y las precauciones que debía tomar mientras llevaba el yeso. Me conmovió aún más su constante atención y preocupación cuando tenía dolor. El interior estaba limpio y espacioso, lo que lo hacía cómodo. En general, sentí que el hospital estaba bien administrado y organizado. Gracias a esto, pude recibir tratamiento con tranquilidad incluso cuando me lesioné. Si vuelvo a lesionarme en Busan (¡ojalá que no!), me encantaría volver. ¡Mucha suerte! 🙏