Llevo varios años viniendo aquí con regularidad para cuidar de mi salud. En primer lugar, está cerca de la estación de Haeundae, por lo que es de fácil acceso, y el aparcamiento subterráneo está en buen estado, lo que facilita mucho el estacionamiento. El hospital es espacioso, limpio y cómodo. Las enfermeras son especialmente amables, y el nuevo director es muy atento y me explica todo con detalle. Toda mi familia sigue haciéndose chequeos aquí. Hoy fui por tics oculares y calambres musculares, y me recetaron magnesio. Agradezco al director Park Guk-bin su amabilidad y sus explicaciones detalladas cada vez que voy. Si se programa bien, la espera no es muy larga, así que puedo ver al médico rápidamente, lo cual es muy satisfactorio.