Me sometí a una operación de extirpación de lunares en una clínica dermatológica y, en general, fue una experiencia muy satisfactoria. El tiempo de espera fue corto, de unos 30 minutos, y las instalaciones del hospital estaban limpias y organizadas, lo que hizo que la espera fuera cómoda. El director me explicó con calma y claridad el procedimiento de extirpación antes del procedimiento, lo que me permitió realizarlo sin ninguna ansiedad. El procedimiento se completó más rápido de lo esperado y, gracias a la anestesia, casi no sentí dolor. Después del procedimiento, me brindaron una guía detallada sobre los cuidados y las precauciones, lo cual fue muy útil para el postoperatorio. El personal fue amable y atento, así que, en general, quedé satisfecho con mi experiencia.