Me caí mientras practicaba snowboard y mi rodilla se hinchó tanto que no podía quitarme la rodillera, además de que se llenó de líquido. Me costaba caminar o conducir, así que recibí tratamiento durante aproximadamente un mes. El director siempre examina la zona afectada minuciosamente, ofrece explicaciones amables y te guía a través del siguiente plan de tratamiento. Mi rodilla no se doblaba, pero después de cuatro sesiones con el médico, ahora puedo sentarme con las piernas cruzadas y ponerme en cuclillas. Dos semanas después, mantengo una buena amplitud de movimiento. La cama es muy cómoda y presentar reclamaciones al seguro a través de KakaoTalk es muy práctico. Las instalaciones son limpias, ordenadas y espaciosas. Un diagnóstico y tratamiento precisos son fundamentales para un hospital, y el médico explica todo en detalle con atención personalizada. El personal también es increíblemente amable. Preocupé a mi familia después de la lesión, pero estoy muy satisfecho con este hospital. Estoy muy agradecido.