Acudí a la consulta por una inflamación cutánea severa en la cara, con una sensación similar a la de tener granos de arena. El médico me explicó todo con gran detalle y me indicó minuciosamente las precauciones que debía tomar, incluyendo la loción y el limpiador facial que debía usar. Recibí una receta y me marché.
Me preocupaba cómo sería el lugar, ya que lo encontré a través de una búsqueda en Naver, pero me sentí aliviada porque me explicaron todo con detalle. El personal de recepción también fue muy amable, así que sin duda volveré.
En la actualidad, es raro encontrar un dermatólogo que trate afecciones de la piel, y es difícil conseguir una cita rápidamente, por lo que se han producido muchos inconvenientes.
Me gustó poder pedir cita con antelación y el hospital era muy agradable.
Un pequeño inconveniente es que no hay farmacia en la planta baja, así que tengo que caminar unos 100 metros.