Estaba haciendo ejercicio y perdí la concentración, así que me golpeé la cabeza con el aparato... Me quedé tan sorprendido que hice un ruido fuerte y fui al hospital enseguida. Por suerte, no fue una lesión grave, pero tuve que desinfectarla por si acaso. La enfermera revisó la herida con calma y me advirtió de antemano que podría escocer al desinfectarla, así que me tranquilicé. Estaba preocupado porque sangraba un poco, pero me dijo que no era tan grave como pensaba y me dio instrucciones detalladas sobre cómo cuidarla en casa, lo que me recordó que no debía bajar la guardia al hacer ejercicio. Aun así, me alegro de haber recibido tratamiento rápido y agradezco la amabilidad del personal.