Después de dar a luz, estuve constantemente ocupada con el cuidado de los niños y las tareas del hogar, y mis muñecas comenzaron a hincharse, y el hormigueo se agudizó especialmente por la noche. También me sentía débil al sostener a mi bebé, así que fui a la médica preocupada. Me explicó que no era un simple dolor muscular, sino inflamación y compresión nerviosa causada por el uso excesivo de la muñeca mientras aún no se había recuperado por completo del parto. Examinó minuciosamente los movimientos de mi muñeca y cualquier zona sensible, lo que me infundió confianza. El tratamiento incluyó acupuntura, acupuntura herbal y una combinación de ventosas y terapia de calor en la muñeca. La acupuntura no fue tan dolorosa como pensaba y sentí una profunda liberación. Se suponía que la acupuntura herbal ayudaba a reducir la inflamación, el procedimiento fue breve y el escozor tolerable. Lo más importante es que el médico me dio instrucciones detalladas sobre cómo hacer estiramientos en casa y cómo usar una férula, lo cual fue muy útil. Agradecí que el médico ofreciera métodos de tratamiento realistas, teniendo en cuenta la necesidad constante de cuidado infantil. Tras dos o tres sesiones, la hinchazón se redujo notablemente, y después de unas dos semanas, el entumecimiento que me despertaba por las noches casi había desaparecido. Me aseguró que con atención constante, la recuperación era posible, lo que me tranquilizó.