Durante varios meses, he estado oyendo un chasquido en la mandíbula al abrir la boca, y la zona junto a la oreja me ha estado palpitando después de hablar mucho o comer alimentos masticables. Así que busqué consejo de un especialista en ATM. Me recomendaron que revisara mi mordida y el movimiento de la articulación temporomandibular, no solo el dolor de mandíbula, y me hicieron una radiografía panorámica y una ecografía de la ATM. Me explicaron la posición actual de la articulación y el estado del disco mientras miraba la pantalla, lo cual fue muy útil.
El tratamiento consistió principalmente en medicación para reducir la inflamación, junto con fisioterapia para reducir la tensión mandibular. Lo más importante es que me recomendaron usar una férula y una boquilla a medida, que hice con un molde. Este método, en lugar de forzar un cambio en la mordida, se centró en guiar las articulaciones a una posición cómoda, lo que lo hacía menos estresante. Las explicaciones detalladas durante todo el proceso de tratamiento, junto con un enfoque paso a paso sin sobretratar, me distinguieron de otras clínicas dentales.
Después de unas dos semanas de usar la férula, el dolor de mandíbula por las mañanas ha disminuido considerablemente, y el chasquido que hago al abrir la boca también ha disminuido significativamente. Salvo una ligera molestia durante los primeros días de adaptación, el dolor ha sido mínimo. Estoy muy satisfecho con la clínica dental porque tratan meticulosamente los problemas de mandíbula, no solo dentales, sino también funcionales.