Últimamente, he tenido problemas para conciliar el sueño y los síntomas persisten hasta el punto de despertarme en mitad de la noche bañado en sudor frío, así que acudí a consulta. El director me examinó y me explicó todo, desde mis patrones de sueño y niveles de estrés hasta mi temperatura corporal, lo cual me tranquilizó. Me dijo que no era solo insomnio, sino una combinación de desequilibrio del sistema nervioso autónomo y deficiencia de sangre y energía. El tratamiento incluyó acupuntura para aliviar la tensión, hierbas medicinales para estabilizar el sistema nervioso autónomo y moxibustión en el abdomen y la espalda. La acupuntura fue prácticamente indolora, y la moxibustión me produjo una sensación cálida y relajante. Al considerarlo necesario, el médico también me recetó hierbas medicinales para mejorar el sueño. La explicación detallada de los ingredientes y la dosis me infundió confianza. Lo que me gustó de este hospital fue que no solo se centraron en mis síntomas, sino que también me orientaron sobre hábitos de vida. Incluso me enseñaron una rutina para dormir, a controlar la cafeína y técnicas de respiración fáciles de implementar. Después de dos o tres sesiones, noté que me costaba menos conciliar el sueño y que mis sudores nocturnos se redujeron notablemente. Después de una semana, dormía más profundamente, lo cual fue muy satisfactorio.