Recibí una inyección de ADN en el hombro en la Clínica de Medicina del Dolor Pangyo Hwain y quedé sumamente satisfecho, especialmente gracias al director Jeong Min-gyu. En primer lugar, me impresionó la amabilidad y la consulta detallada. Él identificó personalmente los movimientos que agravaban mi dolor de hombro y me explicó detalladamente todo, desde el estado de mis músculos y tendones hasta las posibles causas del dolor. Esto me infundió confianza desde el principio.
En particular, el médico me explicó detalladamente cómo funcionan las inyecciones de ADN para favorecer la recuperación del tejido y cómo podrían adaptarse a mi condición y estilo de vida, dándome la impresión de que no se trataba solo de un "procedimiento", sino de un "centro de atención que ofrece una comprensión y un tratamiento exhaustivos". La habilidad del técnico fue excepcional, lo que hizo que el procedimiento fuera prácticamente indoloro. Incluso después del procedimiento, me brindó una guía completa sobre el proceso de recuperación y las precauciones a tomar, lo que me tranquilizó.