Tenía un escalofrío persistente que me recorría el lado izquierdo de la espalda baja, así que fui a consulta, pensando que no era solo dolor muscular. Tanto sentada como acostada, sentía el lado izquierdo especialmente frío y pesado, lo cual me molestaba. El director no solo escuchó mis síntomas; me hizo preguntas detalladas sobre mi estilo de vida, si tenía las manos y los pies fríos e incluso mi nivel de fatiga, lo que me dio confianza desde el principio.
Tras tomarme el pulso y palparme, el médico me explicó que la causa era la mala circulación y el estancamiento del frío, y no un problema en los músculos de la zona lumbar. El tratamiento incluyó una combinación de acupuntura y moxibustión, que calientan el qi y la sangre, además de una pequeña cantidad de hierbas medicinales para estimular la circulación en la zona lumbar. Controló constantemente mi estado durante la sesión de acupuntura, así que me sentí bien. A medida que la moxibustión empezó a hacer efecto, sentí una liberación gradual en la zona lumbar.
Lo que más me gustó de esta clínica fue que evaluaron mi condición de forma realista, sin exagerar, y me recomendaron solo el tratamiento que necesitaba de inmediato. Inmediatamente después del procedimiento, la sensación de frío en la zona lumbar se redujo significativamente, y después de uno o dos días, la pesadez se sintió mucho mejor. Incluso me dieron consejos sobre métodos de tratamiento y compresas calientes caseras, lo que mejoró considerablemente mi satisfacción.