Como tenía algo de tiempo libre, reservé la cita el día anterior y fui. La espera no fue larga (unos diez minutos), y la consulta también duró unos diez minutos. La sala de espera no es muy grande, pero no había demasiada gente, así que valió la pena la espera. Creo que conviene reservar con antelación para asegurarse de conseguir sitio a la hora deseada. Claro que entre semana hay menos gente, pero había bastante gente.
Me pusieron bótox y rellenos. El procedimiento fue rápido y la persona que lo realizó fue rápida. Me explicó qué tenía que tener en cuenta y me recetó medicamentos. El médico me dio consejos mientras me administraba las inyecciones, y había mucho personal presente.
Pedí que el relleno de labios fuera natural y discreto, y el doctor le dio forma y lo aplicó con cuidado. No fue muy doloroso y me dijo que la forma mejoraría una vez que bajara la inflamación.