Recibí el tratamiento Fraxel tres veces para tratar mis cicatrices de acné, y el personal fue increíblemente amable y atento. Lo que más me gustó fue la meticulosidad con la que aplicaron la crema anestésica durante el procedimiento, e incluso cremas regenerativas y mascarillas faciales después, que me resultaron muy secas. El precio no fue muy alto, pero vi algunos resultados por el bajo precio. Las cicatrices de acné no desaparecen fácilmente, así que todavía tengo algunas, pero los resultados valieron la pena. Está un poco lejos de casa, ¡pero sin duda volvería! Es una pena no poder volver por la reciente remodelación.