Mi hija de sexto grado llevaba unos días quejándose de dolor de muela, así que necesitaba ir al dentista urgentemente. Mi hija le tiene bastante miedo al dentista, así que estaba muy preocupada. Sin embargo, el ambiente relajado de la Clínica Dental Dol Dam me tranquilizó. La sala de espera era tranquila y el material informativo estaba diseñado para niños, lo que me ayudó a calmar un poco la ansiedad.
Incluso después de entrar a la clínica, el director le habló a mi hijo con delicadeza y le preguntó con atención sobre cualquier molestia que sintiera. Después de tomarle una radiografía, explicó que el dolor probablemente se debía a una caries en fase inicial en una muela. También me advirtió con sinceridad que, si no se trataba, el dolor podría empeorar, lo que me infundió confianza. Además, me explicó todo el proceso del tratamiento de forma fácil de entender para mi hijo, lo que me permitió recibir el tratamiento sin miedo.
La caries fue removida mínimamente y tratada con resina. El dentista la revisó regularmente para asegurarse de que no sintiera dolor, lo cual fue una gran tranquilidad para los padres. Después del tratamiento, incluso le brindaron una guía detallada sobre técnicas de cepillado y control de meriendas, lo cual me pareció mucho más completo que en otras clínicas dentales. Mi hijo quedó tan satisfecho que, al llegar a casa, dijo que no le dolió tanto como esperaba.