Al criar a un niño, lo más aterrador es el dolor de oído que empieza de repente en mitad de la noche. Cada resfriado que tenía mi hijo inevitablemente le provocaba otitis media, que requería antibióticos. Probamos otros hospitales, pero nada parecía ayudar, y yo estaba perdida. Entonces, por recomendación de una amiga, encontré esta clínica pediátrica. Para ser sincera, ojalá hubiera venido antes.
En primer lugar, el doctor fue increíblemente amable. Mi hijo lloraba y armaba un escándalo porque tenía miedo de que le examinaran los oídos, pero lo tranquilizó con delicadeza y examinó minuciosamente el tímpano con un otoscopio de última generación. Lo que más agradecí fue que me mostrara, como padre, el estado del tímpano de mi hijo en una pantalla y me lo explicara directamente. Ver la magnitud de la inflamación y la cantidad de líquido en el tímpano fue increíblemente tranquilizador.
Sobre todo, por favor, no receten antibióticos por un período prolongado e indefinido. Recete solo la dosis necesaria en el momento oportuno, según la condición de su hijo. Incluso identificaron la causa subyacente de la otitis media frecuente de mi hijo debido a la rinitis, lo que redujo significativamente el número de recurrencias. También brindaron orientación detallada sobre hábitos de vida y métodos de irrigación nasal, lo cual fue de gran ayuda.
Mi hijo ya no le teme al hospital, quizás porque le gusta su maestra. Si eres padre o madre y no puedes dormir porque tu hijo tiene otitis media, ¡te recomiendo que visites esta clínica sin dudarlo!