Fui al hospital por tener un objeto extraño en el oído. Era el hospital más cercano a mi casa, así que me sentí cómoda, y el personal que me mostró el lugar fue muy amable. Me extrajeron bastante cerumen y el tratamiento fue rápido y eficaz. También me indicaron que acudiera al hospital siempre que sintiera alguna molestia. Después de la extracción del cerumen, también recibí tratamiento con ultrasonido. Pregunté por la medicación, pero me dijeron que no la necesitaba. Luego me explicaron cómo cuidar mis oídos. Me aconsejaron evitar usar hisopos de algodón y meterme los dedos en los oídos. Me aseguraron que no había daños en el tímpano ni en otras zonas, así que puedo estar tranquila. Planeo volver.