Me preocupaba constantemente que mi piel se viera apagada y que el maquillaje no se aplicara bien, así que decidí probar el tratamiento Rejuran en una clínica de cirugía plástica. Quizás debido al cambio de estaciones, la textura de mi piel se había vuelto áspera y la sequedad era severa; por mucho cuidado que aplicara, la tirantez profunda persistía. Tras consultar con la clínica, me dijeron que el tratamiento podría ayudar a regenerar la piel y mejorar su textura, así que decidí seguir adelante. Me sentí tranquila porque examinaron minuciosamente mi piel antes del tratamiento y me preguntaron detalladamente sobre mis preocupaciones. El tratamiento en sí no duró tanto como esperaba, y aunque sentí un ligero escozor, fue tolerable. Inmediatamente después, tuve algo de enrojecimiento y pequeñas marcas, pero desaparecieron gradualmente con el tiempo. Después de unos días, mi piel se sentía más hidratada que antes, y estaba especialmente satisfecha porque la sentía menos tirante después de lavarme la cara. Definitivamente noté la diferencia al maquillarme; las zonas donde se veía recargado disminuyeron y la textura de mi piel se veía mucho más suave. Me sentí aún más satisfecha porque noté que mi piel mejoraba de forma natural con el tiempo, en lugar de ver cambios drásticos tras una sola sesión. Si te preocupa la sequedad o la textura de tu piel, te recomiendo que consultes con un especialista y optes por un tratamiento adaptado a tu tipo de piel.