Aunque ya tenía una clínica de otorrinolaringología a la que iba, al principio fui con cierto escepticismo porque había oído que era un lugar que acababa de abrir. Me dijeron que antes era una clínica de otorrinolaringología que regentaba otra persona y que acababa de reabrir. Quizás porque aún no se había corrido la voz, las consultas eran rápidas y el médico muy amable, así que empecé a ir. Sin embargo, cuando volví menos de unos meses después, estaba abarrotada de gente. Parece que la satisfacción de los pacientes es alta porque son amables y dan diagnósticos precisos. Aparte de un resfriado, una vez tuve mareos fuertes, así que el médico me hizo pruebas. Me diagnosticaron vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) y, además de una receta, me enseñaron métodos sencillos de autotratamiento que podía hacer en casa, lo cual me fue de gran ayuda. El médico es minucioso y amable.