De repente, sentí un fuerte dolor abdominal y diarrea, así que acudí rápidamente a la clínica Yonsei Woori. Al principio, pensé que simplemente había comido algo en mal estado, pero como fui perdiendo energía y me sentía mal, decidí ir al hospital. Pude recibir tratamiento con relativa rapidez tras registrarme, y el médico me preguntó detalladamente cuándo comenzaron mis síntomas, mi alimentación y mi estado general. Me explicó que era muy probable que se tratara de síntomas típicos de enteritis y recalcó la importancia de prevenir la deshidratación. Tras las pruebas necesarias, me recetaron medicamentos para la enteritis y me aconsejaron evitar las comidas picantes y beber muchos líquidos. El consejo de centrarme en comer papilla o alimentos blandos fue especialmente útil.