Mi suegra presentó síntomas de demencia y acudió al hospital para recibir tratamiento. Mi primera visita fue a mediados de diciembre del año pasado y, tras una evaluación cognitiva, le diagnosticaron demencia leve. Inicialmente, me dieron un suministro de medicamento para dos semanas y mi madre regresó dos semanas después para evaluar su eficacia y posibles efectos secundarios. Le comenté que una pastilla para dormir suave no había sido muy efectiva, así que el hospital le retiró la pastilla y le recetó solo medicamentos que ayudarían con el tratamiento. Mi suegra tiene seguro médico para la demencia durante los próximos seis años, así que se le realizó la evaluación y el diagnóstico necesarios en su segunda visita para tener cobertura. Tanto la enfermera como el médico fueron muy amables y serviciales.