Si comes rápidamente y con prisa, tu cerebro no podrá darse cuenta a tiempo de que estás lleno, ya que tarda aproximadamente entre 15 y 20 minutos en enviar ese mensaje. Por lo tanto, en días con una agenda ocupada, es recomendable planificar con anticipación. Por ejemplo, preparar un refrigerio saludable como media manzana con pan integral. Si no tienes tiempo para una comida adecuada, también es buena idea preparar en casa una ensalada con ingredientes frescos. Además, come en pequeñas porciones y lentamente. Ayudar a que el cerebro reconozca que estás lleno puede evitar que comas en exceso.
◆ Comer ruidosamente frente a la pantalla
La costumbre de comer mientras se mira programas de televisión favoritos o se trabaja en la computadora puede aumentar la cintura. Como no se puede saborear correctamente la comida, esto puede disminuir el placer de comer. Aquí hay algunos consejos para ayudar a corregir el mal hábito de hacer otras tareas mientras se come. Al comer, siéntate en la mesa. No comas frente a la televisión o la pantalla de la computadora. Además, si es posible, crea un espacio específico para comer en un lugar donde no puedas ver televisión ni trabajar en la computadora.
◆ Sueles comer fuera con frecuencia con otras personas
Según estudios relacionados, se queman más calorías al comer con otras personas que cuando se come solo. Esto se debe a que durante las comidas con otros, las conversaciones y los momentos agradables distraen la atención de la comida. Además, en reuniones sociales, es más probable que se pidan menús altos en calorías o que se consuman bebidas alcohólicas con alto contenido calórico. Además, al beber alcohol, es posible que no se perciba cuánto se está comiendo. Se debe esforzar por mantener una dieta equilibrada en proteínas, carbohidratos y grasas.
![[사진=클립아트코리아]](https://imgnews.pstatic.net/image/296/2024/04/11/0000076650_003_20240425181701413.jpg?type=w430)
◆ Aliviar el estrés a través de la alimentación
En situaciones de estrés, se busca comer helado dulce o papas fritas saladas, pero eso no mejora el estado de ánimo. Solo aumenta de peso. Cuando se consume comida alta en calorías durante el estrés, los niveles de azúcar en la sangre aumentan. Un aumento en la producción de insulina puede enviar al cuerpo el mensaje de que no queme grasa sino que la almacene. En lugar de comer, busca otras formas de aliviar el estrés, como escuchar música o conversar con amigos cercanos.
Se come poniendo la comida en un plato grande.
Según estudios relacionados, el tamaño del plato o cuenco que se usa para comer puede influir en la cantidad consumida. Colocar la comida en un plato grande hace que la comida parezca más pequeña. Esto puede hacer que la persona sienta que ha comido menos, lo que aumenta la probabilidad de comer más. Si se coloca la comida en un plato pequeño, la comida parece abundante, por lo que se puede sentir satisfecho con una menor cantidad. Si deseas reducir la ingesta de calorías, es recomendable usar platos más pequeños. Los platos deben ser de colores calmados como azul, verde o marrón. Los colores brillantes como rojo, naranja y amarillo son estimulantes del apetito.
◆ Comer comida rápida mientras se mueve
Comer mientras se está en movimiento puede llevar a un aumento de peso. En una vida ocupada, a menudo se disfrutan comidas rápidas y fáciles de comer, pero la mayoría de estas opciones no son saludables. Especialmente, la comida rápida contiene altas cantidades de grasas y azúcares relacionadas con la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardíacas. Comer en movimiento aumenta los niveles de cortisol, una hormona del estrés que promueve el aumento de peso en áreas como la cintura y el abdomen.